Posteado por: Cabaret en: Junio 7, 2009
Me pican los ojos.
Escribo sin mirar.
El cuerpo está entumecido, gelatinoso, dormido, dolorido.
Cuatro hombres se reparten mi alma por dentro y yo no sé a cuál concederle más de la mitad.
Quiero mi cuerpo mío, mi sexo mío, mío mi corazón.
Bajo mis pies se arruga el pasado y yo lo guardo en cajas transparentes en un lugar inapropiado: entre las manos, en la raíz de mis deseos. Y al final, me lamento.
El pasado, el pasado.
Él
Pasado.
Junio 11, 2009 a 7:02 am
Es que no hay un lugar inteligente en el que guardar el pasado. Poe eso siempre aparece cuando menos lo esperas colocándote en evidencia si quieres ocultarlo. El pasado es así… tan tuyo como tu cuerpo, tu sexo, tu corazón pero es imposible ocultarlo, desprenderte de él.
Un beso en tus ojitos cansados.