Posteado por: Cabaret en: Septiembre 7, 2008
Algunas veces me gusta más el domingo por la mañana que el sábado por la noche.
Levantarme pronto y sentir el fresquito de la mañana, recorrer una ciudad vacía y silenciosa e imaginarme al resto de la gente tirado en su cama, poniendo el primer café con los ojos pegados o abrazándose fuerte al ligue de turno. En momentos así me siento como un pequeño dios terrenal que se eleva sobre los mapas y se da una vuelta por las aldeas para revisar el estado del mundo. No soy capaz de volar pero mi mente me lleva a casi cualquier sitio. Y me gusta quedarme asícon los ojos cerrados y viajar.
Si es soleado,mejor que mejor
Además ese tipo de vuelos imaginarios son gratis, gratificantes y estupendos. Te permiten volar y elegir compañeros de viaje. EA! el finde en Sveilla que ha llovido y todo…
Esos domingos por la mañana en los que los parques de la ciudad están solitarios y en los que, después de un paseo, te espera un café calentito en la cafetería recién abierta del parque, sentado en la terraza al solecito.
okey mackey
Si no tienes que montar el globo mucho mejor, que es una faena :S y más desmontarlo, todo hecho siempre es mejor xD
Septiembre 7, 2008 a 8:34 pm
Parece ser que esto últimamente va de aire… Será porque llega septiembre y, con él, el viento.
Domigo por la mañana. Bar vacío. Café con leche. Periódico+dominical recién desembalados. Buena compañía. La radio,sonando de fondo (Radio 1).
Ay… Cómo me recuerda eso a la felicidad…
Abrazos.