Posted by: Cabaret on: Junio 25, 2008
Entre los elementos que pasan desapercibidos cuando te mudas de casa y comienzas una nueva etapa están los vecinos. Existe la evidencia de que los espacios físicos han cambiado: las habitaciones, las ventanas, las vistas, el mercadona, las distancias… Pero el universo de las cosas olvidadas respira al compás del tiempo y te asalta en el minuto menos esperado.
Un ejemplo de ello son los alimentos del frigorífico, el olor del armario, tu situación dentro del callejero, los mp3 que tiendes a escuchar compulsivamente… y los vecinos. Esas personas que ahora son otras y se muestran amables al cederte el paso en el portal, al acompañarte al garaje para conectar la línea telefónica o te hablan del tiempo en el ascensor.
Otras cosas.
Últimamente escucho a Amaro.
Parece que has acertado no sólo con la casa, sino también con los vecinos
Hola, Sandra.
Veo que te vas a Bruselas, la capital de los europeístas y de los mejillones.
Espero que la pases bien. Y mira, ya que estás por allí llégate a Brujas.
No estoy muy bien, pero me alegra saberte viajera, con nuevos vecinos, nuevos horizontes de vida.
Disfruta,
y un beso.
Chema, voy con una persona de allí que nos llevará a sitios. Brujas y Amsterdam son dos destinos elegidos!
Gracias por los buenos deseos.
Besito!!
Siempre que estén de buenas…, genial. Esta “ciudad” es muy particular.
Besos.
Junio 26, 2008 a 5:58 pm
o no te dejan dormir xq estan de fiesta cada noche:)