Posteado por: Cabaret en: Mayo 27, 2008
El pájaro que da cuerda al mundo duerme en la baranda de mi terraza y por las mañanas me mira con cierto temblor en las plumas mientras se acerca hasta el cristal de mi ventana a extender su pico y esperar el calor de mis manos. Yo mantengo todos los días el mismo ritual: salgo al exterior y acojo su cuerpo blando, le cambio el agua, le cuento al oído mis pesadillas, lo que me gustaría haber soñado, los deseos que se me cumplieron…
Él me mira siempre muy quieto, atento a mis palabras que las deshace en tímidos movimientos de cuello como si de ese modo las comprendiera mejor.
El pájaro que da cuerda al mundo a veces vuela por la ciudad o se aleja hasta la playa, recorre la sierra del fondo, visita los bares nocturnos y espía a los amantes de los portales. Yo lo dejo salir sin tristeza y espero tranquila su regreso, cuando el ric ric ric de su canto vuelve a sonar fuera. Sólo yo y Tooru conocemos el secreto de sus alas, la imprescindible función de su esencia, que mantiene el orden de los equilibrios y las estaciones y las mareas más profundas de los espíritus.
Si me dices que tu vecino se llama Totoro ya flipo!
Bravo
Mayo 27, 2008 a 1:28 pm
¡Ésta es mi niña!
Un beso,
Alberto