Noviembre 26, 2007...11:17 pm

De seis a ocho

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Una piña colada y cientos de escenas antiguas colgadas en la pared, retándonos a vivir los sueños que no nos atrevemos. Contándonos películas de las nunca seremos protagonistas.

Otra piñacolada y mi entusiasmo colándose en tus ojos en busca de una rendija vulnerable por la que inundarte y hacerte saltar de la silla. Incluso aplaudir. El futuro probable e improbable como nebulosa sobre las cabezas convertido en el humo de un cigarro que se consume en los ceniceros de las mesas contiguas. La mirada arrugada, la esperanza resbaladiza.

El presente a dos palmos. En una copa muy fría y unas manos muy blancas y unas ganas dormidas a las que beso como si fuese una bella durmiente que desea despertar.

Un lunes sin tristeza.

Mínima cerogrados.

1 comentario

  • A veces un fin de semana horrible termina con un lunes de película.¿Quién dijo que los lunes eran el peor día de la semana?

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